El cohete de Tintín de “Objetivo: la Luna”, como suele conocerse más popularmente al modelo «X-FLR6» de esta saga, es uno de los iconos más sugerentes del mundo del comic. De su fuselaje estilizado y llamativos colores emana esa fuerza, esas ganas de vivir, progresar y conseguir metas que “el gran” Herge imprimía en las viñetas de su héroe rubio. La génesis de este diseño se narra en el comic mencionado; el gobierno de un país imaginado, llamado Syldavia, encarga al profesor Tornasol (amigo de Tintín) y a otro científico, su diseño. Pretenden con él llegar a la Luna, mientras fuerzas extranjeras intentan hacerse con los secretos de la nave…
Esta historia se editó en forma de comic en 1950 y estuvo influenciada por las misteriosas noticias que recorrían Europa sobre extrañas armas que al final de la segunda guerra mundial, el ejército nazi había desarrollado en secreto. Es curioso su parecido con las bombas volantes alemanas, llamadas V-2.
Probablemente, como elemento decorativo proveniente del mundo literario, este objeto ha sido uno de los más usados en las últimas décadas, sobre todo para ambientes juveniles y aquellos donde se pretende crear un entorno de creatividad y juego. Esta pieza en particular, ha sido diseñada y realizada a mano por un artesano especializado en máscaras tribales. Saliéndose de sus habituales temáticas, acabó esta pieza para un regalo… Decoró durante varios años una bonita casa vikinga en la sierra de
Madrid, llena de otras piezas de colección y ahora busca un hogar para seguir siendo disfrutada, para seguir sirviendo de inspiración y para que sus vivos colores rojos animen a todos los que lo vean.
Está realizada en madera, metal y la pasta de modelar. Mide 79 cm. de alto, contando la antena de plástico, unos 15 cm. de diámetro y 37 cm. de motor a motor. Se encuentra en buen estado. Recibió un pequeño arreglo en la antena, en algún momento se soltó del cohete y fue pegada con habilidad.
El cohete ya se vendió.


